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Fui a pilates y mi cuerpo lo sabe

Por 12 Nov, 2018

Una alternativa para quienes no puedan realizar entrenamientos con impacto tipo cardio es el pilates. Fuimos a conocer la clase que imparte Nico Lake en su estudio, en la que combina estos ejercicios con TRX. Para trabajar tranquilamente todo el cuerpo (y también la mente).

Fui a pilates y mi cuerpo lo sabe

Llegué un jueves temprano al estudio de Nico Lake en El Golf, un pequeño espacio al que asisten a diario alumnas de todas las edades para la clase que mezcla Pilates y TRX y que, aseguran, da excelentes –y visibles– resultados.

Nicols, la instructora y fundadora de este centro, tiene más de 15 años de experiencia en el mundo del bienestar integral y por ella han pasado alumnas como Camila Gallardo y Renata Ruiz. Antes de empezar, me explica que la clase es de acondicionamiento físico a través de un circuito funcional. Cada sesión es distinta: a veces más a veces o menos de cada disciplina. Hoy nos enfocaremos en el Pilates. Me saco las zapatillas y empiezo.

El protagonista de mi entrenamiento será el Reformer, la máquina diseñada por Joseph Pilates en la que se pueden hacer más de 500 ejercicios, gracias a la plataforma que se desliza, sus cuerdas y los resortes en los que se acomoda el peso. Sobre ella me enfoco en los estiramientos del principio y no nos volvemos a bajar.

Primero entreno piernas: doblar y estirar, apoyando los talones o el metatarso en distintas posiciones. Luego, el foco está en los brazos ocupando las cuerdas de la máquina que nos ayudan a controlar el movimiento. El trabajo es personalizado ya que el máximo de una clase es de seis asistentes, para que la profesora corrija.

Es difícil decir qué músculos trabajo con cada ejercicio, porque cada uno involucra muchas partes del cuerpo: realizo una estocada, pero también hago fuerza con los brazos con el aro; al momento de entrenar tríceps o bíceps hay que mantener los abdominales contraídos; en un ejercicio, el movimiento principal es de piernas, pero luego agregamos brazos y core, y lo transformamos en uno de cuerpo completo.

Igual de importante que la técnica es inhalar y exhalar por la boca al ritmo de cada movimiento, lo que ayuda a despejar la mente, al menos por una hora.

Contrariamente a lo que esperaba, estar constantemente apoyada en la máquina no lo hace menos cansador, sin importar si es tu primera vez, como yo, o si eres una alumna frecuente. Y las clases en las que se agrega el TRX “son para morirse”, me advierten.

Dónde: Nuestra Señora de Los Ángeles 185-B, Las Condes.
Instagram: @nicolakepilates

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