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MODA

La Mona y su lujo colaborativo

Por Rocío Medrano 12 Nov, 2018

Sofisticadas, modernas, llenas de detalles premium han hecho de estas carteras un accesorio de diseño nacional que tiene lista de espera. Su creadora une lo más fino de la manufactura hecha a mano con una cadena de colaboración y empoderamiento de mujeres emprendedoras.

La Mona y su lujo colaborativo

Imposible no robar miradas con estas elegante carteras de crochet factura perfecta y diseño único. Y por eso el nombre de Mónica Fuentes, la creadora de estos accesorios bajo la marca La Mona, cada vez suena más entre las adictas a la moda y curiosos de los emprendimientos que celebran su diseño Poppy. Un sello que tiene énfasis está en un trabajo manual de alto nivel, lo más apreciado en la industria, y en su sistema de producción va en sintonía con lo social.

Al principio, en 2017, cuenta que se manejaba sola y estaba bien en términos de dedicación y demanda. Pero como tiene un trabajo a tiempo completo en otra industria (bancaria) y sus fanáticas crecieron decidió pedir ayuda a más manos.

“Llegué a mujeres increíbles. Con garra y que, por alguna razón, no podían salir de sus casas y necesitaban trabajar. Mujeres de esfuerzo que sabían tejer crochet. Las ubiqué por redes y contactos personales”, cuenta. Un proceso de búsqueda que no fue fácil, ya que le costó dar con personas que supieran tejer parecido a ella y que estuvieran en sintonía con una alta exigencia en el resultado final.

Hoy cuenta con una crochetera, su brazo derecho, a la que le enseñó casi todo lo que sabía en este difícil arte del tejido para que estuviera a un nivel premium. “Sin ella estaría vuelta loca”. Su equipo que creció con una persona que teje mostacillas. “Después de varios ensayos y errores, juntas logramos la base final de mis Poppy de verano. Ellas componen mi base y, dependiendo de la demanda, cuento con más mujeres que esporádicamente nos ayudan. Mi propósito en enseñar, empoderar y desarrollar una veta emprendedora en ellas”.

Para una Poppy, en el sistema colaborativo de La Mona, intervienen varias manos: las de Mónica Fuentes, sus tejedoras y otros emprendedores. “Por ejemplo, la bolsa de género que protege cada Poppy está hecha de Osnaburgo (algodón) de mis queridos emprendedores de Todo Arpillera (@todoarpillera). La placa metalizada que lleva mi marca fue confeccionada por Pía y Daniel, dueños de Cutulaser (@cutulaser) un emprendimiento puro corazón. Y así podría estar nombrando a quienes son parte de mi red por mucho rato, pero es importante recalcar que La Mona, si bien es una marca que pensé solo yo, y comencé sola con mucha dedicación y cariño, hoy es una marca que se nutre de la colaboración de muchos”.

Esta diseñadora cuenta que para sus Poppys tomó inspiración en sus referentes, desde Chanel a Carolina Herrera y Purificación García, entre otras firmas. Sus carteras también se caracterizan por su vocación por los colores. Sin ningún miedo, estos buscan destacar un look para elevarlo.

“Los materiales que ocupo son cordón de seda, una alternativa muy buena y muy resistente al uso y abuso. También utilizo cola de ratón, que aporta más brillo y que, por lo general, están en pedidos especiales o en las Poppy de edición fiesta. Otro material es el algodón, ya sea algodón turco o bien algodón nacional de forma de cordón muy parecido a los cordones de zapatillas, ya que es ultra resistente y tiene un aire más casual y relajado. Más esporádicamente terciopelo, pasamanería, cuero (en muy poca cantidad) y faux fur o piel sintética”.

Cuéntanos de tu nueva colección.

En la edición de verano uso cristales en varias formas. Los entretejo con hilo de pescar para poder lograr una base más transparente, más fresca, más veraniega. Mucho color y atrevimiento se imponen en mi línea Poppy Summer 2019. En términos de diseño mi propuesta es bien clara: empoderar a la mujeres a través de accesorios con personalidad que transmitan poderío a cada una y las transforme en su mejor versión de sí mismas. Los colores ayudan mucho a transmitir poder y a desarrollar el carácter. Por eso que en cada Poppy recurro a colores intensos y alegres que, por sí solos, son un statement, como el rojo, azul, verde, amarillo. Mezclas de tonos y texturas que resultan en una Poppy que tiene una personalidad propia.

¿Cuánto tiempo de trabajo toma cada cartera?

Una Poppy tiene tiempos de producción que van desde los tres días, a varias semanas en total (en el caso de las ediciones especiales). Cada una pasa por un proceso de tejido, armado, cosido, terminaciones, aromatización y envoltorio muy particular. Eso requiere cariño, tiempo y paciencia que agradezco a mis clientas. La espera vale la pena.

Háblanos del valor de lo manual en la moda.

Lo hecho a mano tiene un lenguaje, una historia, un contenido personal que se transfiere al producto y posteriormente a quien lo adquiere. Lo hecho a mano o handmade, siempre ha estado presente, h tenido que resistir en el tiempo o reinventarse para lograr acomodarse a las nuevas tendencias y estilos. A diferencia de lo producido de manera masiva o industrial, lo hecho a mano aporta un valor agregado ya que es elaborado a medida, en pocas unidades y más exclusivas. Este movimiento ya es una tendencia instalada, y muy valorada especialmente por las redes de networking (trabajo conjunto) que esto genera y además promueve la colaboración en la que unos aprendemos de otros.

Instagram: @monasevistedeseda
Mail: [email protected]
Cel: +569 96799635

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