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JARDÍN

Capuchinas: las grandes seductoras de mariposas

Por 6 Mar, 2019

Alegran macetas, entregan vitaminas a ensaladas y son el primer hogar de estas criaturas de alas multicolores.

Foto: Stella de Smit

Humildes ante todo, las Capuchinas (Tropaeolum majus) nos sonríen con alegres colores en el jardín. Avanzan rápidamente entre hojas y ramas, reptando por el suelo o -de vez en cuando- trepando para lograr otro punto de vista y saber dónde dirigir sus nuevas guías.

Sus hojas -imperfectamente redondas, verde azuladas y cerosas- acompañan grandes flores que van del naranja al escarlata. las mismas que dan paso a semillas curiosamente similares a un cerebro humano.

Oriundas de los Andes peruanos, las Capuchinas –o Espuela de Galán- han sido largamente cultivadas en huertas y jardines, tienen la misteriosa capacidad de avisarle a las mariposas de su ubicación, y así las invitan a dejar sus huevos en el envés de sus hojas. Estos eclosionarán y darán paso a cuncunas que se alimentarán de la misma planta. ¡No te preocupes por esto!, una vez que ellas se hayan alejado para seguir su metamorfosis, puedes podar las Capuchinas drásticamente y rebrotarán con mayor fuerza para llamar a una nueva generación de mariposas.

 

Es por lo anterior que desde la Edad Media avezados huerteros plantan Capuchinas en sus vergeles como señuelo a las futuras cuncunas, alejándolas así del resto de los cultivos.

Sus flores y hojas (ambas son ricas en vitamina C) son comestibles, siempre y cuando se ingieran crudas acompañando ensaladas o decorando platos.

Diversos estudios la consagran como expectorante y estimulante de la circulación sanguínea, reductora del colesterol y rica en antioxidantes. Tomada con moderación en infusiones alivia bronquitis y gripes, actúa también como diurético y muchos dicen que sus propiedades antibióticas ayudan a sobreponerse de distintas infecciones internas y externas. Esta misma infusión sirve también en el jardín como controladoras de plagas, sobre todo de pulgones.

Al frotar las hojas directamente sobre la piel después de un golpe impiden moretones y cicatrices; además, alivian dolores musculares al friccionarlas contra la zona aquejada del cuerpo. Aplicadas en tónicos combaten la caída del pelo.

Es una planta ideal para balcones y jardineras, donde sus flores vibrantes colores pueden colgar libremente al sol o la semi sombra.

Su semilla germina rápidamente en tierra. Hidrátala por una noche entera en un vaso de agua, a la mañana siguiente, siémbrala a poca profundidad en el suelo y verás aparecer a los pocos días las hojas circulares que la anuncian.

Atrévanse a cultivarlas en suelo o macetas: ver nacer una mariposa, no tiene precio.

Macarena Maturana

Macarena Maturana es paisajista y dueña del vivero Jardín Barreal, de Vitacura.

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