Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

Lo probamos

60 minutos que te dejarán knock-out

Por 21 Ene, 2019

Se dice que el deporte es un gran reductor de estrés y nunca ha sido más cierto que en esta clase de KO Urban Detox Center. Una mezcla de boxeo, artes marciales y cardio para sudar, golpear, saltar, patear, gritar y liberarse.

“Entrena para ser feliz”. Ese es el lema que se repite varias veces en KO urban detox center, un centro deportivo que se creó en Perú y que acaba de cumplir dos años en El Golf. Aquí no sólo se busca sudar y trabajar al máximo esfuerzo (como en cualquier gimnasio), sino que también buscan la conexión con una misma y el trabajo en equipo.

Para ver qué tan cierto es eso –y qué tan genuinas son las sonrisas de los alumnos que se ven en sus redes sociales– fui a probar la clase que le da su nombre al centro: KO. Antes de entrar a la sala, me pasaron guantes de boxeo, adelantándome lo que se vendría.

Eramos 10 alumnas y la profesora nos pidió a cada una que dijéramos nuestro nombre antes de comenzar. Todas ‘identificadas’, luego puso la música y se acabó el momento de presentaciones. A trabajar. Y mucho.

Con una mancuerna de 1 kilo en cada mano, hicimos una rutina cardio que combina movimientos de boxeo y artes marciales con ejercicios clásicos de tonificación como planchas, escaladores y sentadillas. Tenía que ir siguiendo atenta a la profesora porque las secuencias cambiaban constantemente y debía poner especial atención en los movimientos que simulaban golpes (frontales, al costado o hacia el mentón) con saltos y rodillazos incluidos. Vale decir que acá la coordinación y la resistencia es fundamental.

Terminada esa parte de la clase –y después de tomar mucha agua– era hora de ponerme los guantes. Divididas en duplas (tuve la suerte de que me tocara Ale Llosa, la mismísima fundadora de KO) practicamos golpes de boxeo, lanzándolos y recibiéndolos, siempre protegida con las manos a la altura de la cara. Al principio mis puños son débiles y tímidos, pero de a poco –y gracias a la motivación de mi ‘contrincante’– fui agregando más fuerza y reprimiendo mis ganas de pedir perdón si alguno fue más violento de lo esperado.

Luego nos agrupamos en tríos y nos dirigimos a los sacos que están a un costado de la sala, cada uno con un mensaje motivacional: “yo saco lo mejor de ti”, “dale con confianza no más” y “estás a unos golpes de ser feliz”. Mientras una le pegaba al saco, las otras hacíamos ejercicios en conjunto entregándonos palabras de apoyo y mucho aguante, especialmente cuando estaba a punto de rendirme. Después de varias pasadas por el saco, las integrantes del grupo debíamos separarnos, sin antes darnos las gracias y decirnos “son lo máximo”.

Por último, lo que más esperaba al venir a una clase de este tipo: un minuto completo para golpear el saco en estilo libre. Con la música fuerte y la mirada fija al frente, pegué y pegué, botando el estrés, el sueño, la rabia y la pena que tenía contenida.

Después de una breve sesión de abdominales nos recostamos sobre una colchoneta, completamente estiradas con los ojos cerrados. Lo único que debíamos hacer era respirar y relajar, mientras la profesora nos entregaba un inspirador mensaje sobre la importancia de ser nosotras mismas, de sentirnos fuertes y capaces para conquistar la vida no a golpes, sino con alegría y energía. Esa tan única que se siente apenas uno cruza las puertas de estas cuatro paredes.

Dónde: KO Urban Detox Center (Presidente Riesco 3314, Las Condes).
Web: cl.iliveko.com
Instagram: @ilivekochile

También puede interesarte

Lo más reciente

cerrar