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Lo probamos

Pilates post vacaciones

Por 11 Feb, 2019

Mujeres de toda edad asisten a esta clase en CardioPilates, que en 50 minutos trabaja todo el cuerpo –especialmente piernas, brazos y abdomen– con pausados movimientos. Ideal para días descansados al sol.

Este lunes por la mañana fui a probar la clase de pilates en el estudio Cardiopilates, el mismo al que asisten Carolina de Moras y Soledad Onetto. Que no les engañe el nombre: de cardio no tiene nada. Pero sí promete ser un trabajo de alta intensidad a nivel muscular de piernas y brazos.

En la sala hay 12 reformers -la plataforma que permite cientos de ejercicios de esta disciplina- sobre los que se realiza la clase. Empiezo de pie a un costado, haciendo ejercicios de respiración para desconectarme de todo lo que está afuera de esa sala. Eso lo podré retomar en 50 minutos más.

Primero trabajo las piernas y glúteos, doblando y estirando lentamente cada una de ellas. La velocidad hace más intenso el trabajo, por lo que siento cómo me tiritan las piernas varias veces y me cuesta aguantar la cuenta regresiva de 10 tiempos.

“Inhala lento, bota por la boca”. Esas palabras son las que más repite la profesora durante la clase, ya que la respiración es parte fundamental para cada ejercicio. De hecho, tengo que concentrarme bastante para recordar hacerlo a conciencia.

Después me puse de rodillas sobre el reformer y con una de las cuerdas trabajé brazos, especialmente hombros. Los doblo hacia un lado, los estiro hacia el frente y arriba, y con ellos hago círculos en ambas direcciones. La plataforma se mueve conmigo y ayuda a los movimientos, pero se requiere mucha fuerza y resistencia.

Al final nos recostamos para abdominales cortos, a los que le sumamos movimientos de piernas (tipo bicicleta y tijeras) y “puentes”, en los que se eleva la pelvis y se trabaja –y vaya que se siente– glúteos y abdomen. Después de un par de repeticiones, era hora de elongar y así se acabó la clase.

No hubo conversaciones entre las alumnas, ni gritos ni risas como en otros entrenamientos. Lo  único que se escuchó durante la sesión fueron las instrucciones de la profesora y la suave música popera que tenía puesta. Pero para eso es pilates: para ejercitarse a conciencia y pasar un tiempo sola con nuestros pensamientos.

Transpiré poco, pero sentí todo lo que había trabajado por el resto del día. Y al final, eso es lo que importa.

Dónde: Cardio Pilates (Badajoz 127, Las Condes).
Cuándo: clases de pilates cada una hora, desde las 7.00 hasta las 21.00.
Web: www.cardiopilates.cl

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