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Lo probamos

Namasté en el agua

Por 25 Mar, 2019

Con el fin del verano es hora de que a la piscina le demos otro uso: de gimnasio. La clase Aqua Fit Mat es una combinación de yoga y pilates que se realiza en una colchoneta sobre el agua. Te lo advertimos: de esta no sales seca (literalmente).

Namasté en el agua

Antes de ir a probar la clase de esta semana, la profesora me envió un mensaje: “¡Que no se te olvide traer ropa de cambio! Porque te vas a mojar sí o sí”.

La clase de Aqua Fit Mat fue creada por la instructora de ski y yoga Ximena Carreño y, tal como lo señala su nombre, combina tres cosas: fitness -porque mezcla yoga, pilates y acondicionamiento físico de bajo impacto-, un mat sobre el que se hacen los ejercicios y, lo más importante de todo, el agua. Sí, este entrenamiento se hace en una piscina.

El primer desafío llega rápidamente: ¡¿cómo me subo?! Ximena me ayuda a gatear sobre el mat y sentarme al centro. Ahí me doy cuenta de que es muy resistente, mucho más que un flotador tradicional, así que no hay riesgo de hundirme.

De caerme, ese es otro tema.

Empiezo con un calentamiento de yoga, inhalando y exhalando siempre, disfrutando del movimiento de la piscina. Luego tengo que ponerme de rodillas para hacer los primeros ejercicios. Me cambio de posición muy lento, intentando ‘calmar’ el mat que empezó a balancearse con más fuerza. Una vez que lo logro, tengo que mantenerme ahí y simplemente respirar, subiendo y bajando mis brazos. Después apoyo también mis manos en la colchoneta y hago ejercicios de equilibrio. Confieso que mis tiritones son infinitos.

Todo parece la introducción al gran desafío: ponerme de pie sobre el mat. La orden de la profesora fue sólo: “disfruta esa sensación”. Cuando ya estaba firme y estable, agregué una serie de sentadillas. Lo más importante es mantener la mirada fija al frente, nunca hacia abajo porque eso me haría perder el equilibrio. También mantener el abdomen firme. En ese momento siento que mis pies son los que más están trabajando.

Luego vino lo que para mí fue lo más difícil: correr. ¡Sí, sobre el agua! Ximena pone el hit del verano –Calma, por supuesto- y empiezo a moverme, simulando un trote. Estoy a punto de caerme varias veces y tengo certeza de que no lo hice muy bien, pero la instructora es lo suficientemente amable para no hacerme sentir mal.

Es hora de despedirme de la idea de salir invicta y seca de esta clase: me tengo que sentar en el mat para hacer abdominales. Quedé empapada: mis patas, mi polera, mi peto, hasta mi pelo. Lo que sí, es mucho más grato hacer decenas de abdominales al aire libre y en una piscina que en una oscura sala de gimnasio.

La clase termina con un exquisito momento de relajación. Me quedé acostada completamente, con los ojos cerrados, brazos estirados y mis dedos tocando el agua. Mi deber es sólo respirar y sin pensar en nada más que no estuviera sobre esa piscina. Después de unos minutos vuelvo a la realidad, con los mismos ejercicios de respiración del principio.

Tuve la suerte de que me tocara un día lindo y caluroso. Pero como sabemos que quedan pocos de esos, no hay que preocuparse: las clases de Aqua Fit Mat también se realizan en piscinas temperadas. Y si no te importa un poco de frío, Ximena hace clases particulares a domicilio.

Web: www.aquafitmat.cl
Instagram: @aquafitmatchile

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