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SEGUNDA TEMPORADA DE LA SERIE

Los misterios que Luis Miguel deberá resolver tras Viña del Mar

Por Verónica Moreno 16 Oct, 2018

Adicciones, chantajes, peleas familiares y el misterioso destino de su madre Marcela. Demasiadas incógnitas que resolver, demasiados rumores que confirmar o desmentir. Eso es lo que sus fanáticos -los del pasado y los nuevos- esperan conocer en Netflix en 2019.

Los misterios que Luis Miguel deberá resolver tras Viña del Mar

En estos días Luis Miguel se encuentra en la etapa final de ¡México por siempre!, la gira que desde principios de año lo tiene dando shows a tablero vuelto en México, Estados Unidos y España. Un tour que lo llevó de regreso en tierras aztecas para romper su propio récord: completar 31 conciertos en el Auditorio Nacional (superando los 30 que dio en 2006), número que ningún otro cantante ha logrado alcanzar. A esa fiebre se suma el rescate de sus hits, que se encumbran en las listas de Spotify. Con este glorioso renacimiento de su carrera es fácil imaginar lo que el cantante repite frente al espejo: ¡Gracias Diego Boneta! ¡Gracias Mark Burnett! ¡Gracias Netflix! El impacto de la serie sobre su vida en la popular plataforma streaming le dio un nuevo aire a su carrera, impulso que pretende extender con la segunda temporada del programa.

En ese plan parte un 2019 igual de intenso. A la confirmada presentación en el Festival de Viña del Mar, le seguiría la gira sudamericana que calentará el ambiente para la nueva entrega de la serie. Producción que tendrá que hacerse cargo de rumores y enigmas. Será interesante ver cómo guionistas y el mismo Luis Miguel resuelven mostrarlos.

Marcela. El tema más importante y misterioso en la vida de Luis Miguel: su madre y qué pasó con ella. No sólo despierta curiosidad conocer el destino de Marcela sino la manera cómo lo mostrarán, teniendo en cuenta que la serie está autorizada por el cantante.

Luismi, el villano. La primera temporada giró en torno a la obsesión de Luisito Rey por convertir a su hijo en una estrella. Luis Miguel de niño y adolescente fue una víctima de su padre, pero la segunda temporada tendrá a un Luis Miguel adulto e independiente tomando sus propias decisiones y alejando de su lado a gente que siempre había estado junto a él.

Michelle, la hija. La polémica persiguió al cantante por negarse a reconocer a su hija Michelle Salas (29) hasta que, finalmente, lo hizo cuando ella cumplió 18 años. La manera en cómo se abordó este tema durante la primera temporada ya generó titulares en su país: Stephanie Salas, la madre de Michelle, expresó su molestia luego del capítulo que muestra su relación como una aventura pasajera. Hay que esperar la versión del artista sobre esta renuente paternidad.

Sergio, el hermano distante. El hermano menor de Luis Miguel es aún más misterioso que el propio cantante. Lo último que se sabe de él es que vivía en Guadalajara y que no cuenta con el apoyo de la estrella azteca desde los 18 años, cuando tuvieron una discusión que quebró la relación para siempre. La fanaticada espera que Netflix cuente por qué pelearon.

Tito, el tío chantajista. En la vida real su nombre era Mario Gallego. Luego de la muerte de Luisito Rey se transformó en una verdadera pesadilla para Luis Miguel y sus hermanos. Intentó ganar dinero con Sergio llevándolo a programas de televisión españoles para que cantara, lo que provocó que el ídolo mexicano sacara al niño de España y se lo llevara a vivir con él. Además, puso en venta en internet artículos que pertenecían a Luis Miguel, intentó escribir una biografía no autorizada del cantante y, como si esto fuera poco, cuando iba a restaurantes, tiendas y hoteles no pagaba: pedía que lo cargaran a nombre de su sobrino.

Adicciones y desintoxicaciones. A principios de los 90 corrió el primer rumor sobre la adicción a las drogas de Luis Miguel, luego de que fuera internado de urgencia y suspendiera su carrera durante un par de meses. En su momento se especuló que esto se debía a una sobredosis. A mediados de la misma década surgieron titulares que sostenían que había muerto, algo que apareció después de que nuevamente fuera internado de urgencia en un hospital de Los Angeles. Sus idas y venidas a centros de rehabilitación estadounidenses han sido una constante durante su vida. La adicción a las drogas y el alcohol una de sus luchas más importantes y con mayores recaídas.

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