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Entrevista

La receta de Josefina, la joven heredera de Verónica Blackburn

Testigo privilegiado de la pasión que tenía su tía por la gastronomía, Josefina Blackburn se hizo cargo de la marca que Verónica fundó y potenció durante décadas, hasta su muerte en 2015. En esta entrevista –una de las pocas que ha dado desde que asumió en la marca– habla sobre lo que significó este desafío, su recuerdo favorito junto a la cocinera y el indudable legado que ella dejó en las mesas chilenas.

La receta de Josefina, la joven heredera de Verónica Blackburn

“Siéntate arriba de la mesa, la tía tiene una foto así”, le dicen a Josefina Blackburn (29), mientras posa para la cámara de Mujer Dínamo. “La tía” es Verónica Blackburn, la recordada cocinera, banquetera y empresaria chilena que en los 80 hizo de su nombre una marca en el panorama gastronómico: su tienda homónima reunía utensilios de cocina especializados de alta calidad y ahí mismo realizaba clases –principalmente de comida francesa, que conoció de cerca por sus constantes viajes a París–. Lecciones que llevó también a la televisión como figura del matinal de Chilevisión con Jorge Rencoret, apariciones en cámara que la hicieron un referente del buen gusto y la buena comida en la sociedad chilena.

Verónica Blackburn en su cocina. Fotografía del archivo familiar.

Hace 20 años Verónica abrió por primera vez las puertas de su tienda en Alonso de Córdova. Hoy las puertas se mantienen abiertas de par en par y con la misma pasión. Sin embargo, quien está a la cabecera de la mesa es la ingeniera comercial Josefina Blackburn, la segunda de los siete sobrinos de la banquetera; todos hijos de su único hermano, Brian Blackburn.

En julio de 2015, luego de luchar contra un cáncer de páncreas de manera muy privada, Verónica Blackburn murió a los 65 años. Todos los sobrinos quedaron como herederos, pero fue Josefina quien asumió –“con nervio y orgullo”- la administración de la empresa. Y méritos tiene: comparte el amor por la gastronomía –algo casi obvio, con semejante profesora– y conoce la tienda desde su inauguración –ella y sus hermanos recibieron a todos los invitados vestidos de chefs–. La joven tiene un objetivo claro: proteger con fuerza la huella VB en la cocina chilena.

En la inauguración de la tienda de Verónica Blackburn en 1998, sus entonces 5 sobrinos recibieron a los invitados vestidos de chefs.

¿Cuál es el legado que dejó tu tía Verónica en la escena gastronómica local?
Ella fue pionera. Su principal legado fue compartir su amor por la cocina con hombres y mujeres, incentivándolos a conocer este mundo sin prejuicios ni miedos. Con esta idea en mente, en los años 80 partió con clases de cocina para los hombres, cuando en Chile todavía este territorio era considerado más bien femenino. Así generó espacios importantes para que la cocina se ampliara en el país: compartió recetas y productos especializados para contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas.

¿Cómo fue el desafío de hacerte cargo de la marca después de la muerte de Verónica?
Es un reto súper interesante que asumo con mucha responsabilidad y orgullo. Fui testigo privilegiado del gusto por la cocina que tenía Verónica y agradezco la oportunidad que tuve de viajar con ella para empaparme de su pasión. Gracias a esta experiencia, pude conocer sus gustos y la fidelidad de sus clientes que, hasta el día de hoy, siguen viniendo a la tienda. Junto a ellos y a los que vendrán, seguiremos disfrutando de la cocina y la buena mesa; tal como le gustaba a Verónica. Eso ha mantenido vivo su recuerdo.

¿Algún recuerdo especial ligado a la cocina entre ustedes?
¡Varios! Siempre me interesó conocer mucho sobre los productos y el mundo de la cocina. Verónica fue mi referente y estuvo disponible para compartir conmigo todos sus secretos, historias y datos prácticos. Si me preguntas por uno en especial, recuerdo que siempre nos invitaba con mis amigas a participar de sus clases de cocina en este increíble taller. Acá no sólo aprendimos, sino que lo pasábamos muy bien. Ella siempre tenía historias entretenidas para contar. Esto me inspiró hasta el día de hoy para invitar a amigos no sólo a comer, sino que a participar de mi cocina.

Verónica y Josefina, en uno de sus viajes a Europa.

¿Cuáles son las características del sello VB?
La calidad que tienen nuestros productos, sin duda, es un elemento diferenciador para generar una relación de confianza duradera con nuestros clientes. Y si sumamos un diseño vanguardista y de buen gusto, obtenemos la ecuación que distingue a Verónica Blackburn como marca.

¿Qué es lo que trae la nueva generación Blackburn a la marca?
En esta nueva etapa, junto con consolidar nuestra relación con los clientes de siempre, queremos facilitarle la vida a los más jóvenes: con una oferta de productos que les permita encontrar todo lo que necesitan para su cocina en un mismo lugar. Mantenemos la misma pasión que tenía Verónica por los buenos productos de cocina, por eso viajamos, visitamos las ferias y las fábricas de nuestros proveedores. También conversamos con nuestros clientes y con expertos del rubro para traer los mejores productos del mercado.

Verónica era conocida por sus clases y talleres. ¿Qué viene en estos meses?
En lo que queda de 2018 seguiremos con las clases de cocina junto a destacados chefs nacionales. Me encantan porque son interactivas y se crea un ambiente de amistad y alegría. Ahora que empieza la primavera, aprovecharemos el amplio jardín y la huerta en la parte de atrás de la tienda para ofrecer talleres a empresas que quieran hacer algo nuevo junto a sus clientes o colaboradores.

Las fotos terminan y, si bien aún no está del todo cómoda sentándose en el lugar de Verónica, hay algo indudable cuando Josefina se baja de la mesa: la pasión por la gastronomía es parte del ADN Blackburn.

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