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Quién es la nueva primera dama de Brasil

Michelle Bolsonaro: evangélica, hincha del Flamengo e hija de microbusero

Por Lucy Willson 30 Oct, 2018

Muchos le atribuyen a ella el énfasis en la postura conservadora de Jair Bolsonaro.

Michelle Bolsonaro: evangélica, hincha del Flamengo e hija de microbusero Foto: Ricardo Moraes/Reuters

Obras sociales. Ese será el foco de la guapa Michelle de Paula Firmo Reinaldo (38) como Primera Dama de Brasil. Una responsabilidad que le acomoda a esta mujer de imagen abnegada. La misma que proyectaba al tomarle firme la mano a su polémico marido Jair Bolsonaro, 25 años mayor que ella, al momento de elevar oraciones frente a las cámaras para agradecer los votos que aseguraban su elección como el nuevo presidente del gigante sudamericano.

Lo de los rezos no era pose. Discreta y siempre en segundo plano frente a su mediático marido (de quien es la tercera esposa), Michelle es la imagen ‘dulce’ del político, con quien tiene una hija llamada Laura de siete años y una relación que supera la década, desde que se conocieran en el Congreso donde ella era una veinteañera secretaria.

Cuando los medios se refieren a su nueva primera dama coinciden en una definición: evangélica. Una posición religiosa que el marketing electoral aprovechó para la campaña del electo mandatario, ya que antes de esta carrera por la presidencia ella trabajaba como colaboradora activa de la iglesia Batista Atitude, en la zona de Recreio en Rio de Janeiro.

Religiosidad proveniente de una familia de Ceilândia, al nordeste de Brasil, en la que su padre -ya jubilado- llevaba el sustento con su trabajo como chofer de micro. Pese a sus coordenadas de origen, el corazón futbolero de Michelle está en el Flamengo de Rio.

Ya en campaña su gran protagonismo vino por su rol de traductora de mensajes en lenguaje de señas, con la que ayudaba en su comunidad religiosa. Esa habilidad acentuaba una personalidad amable que explotaban los asesores de campaña con clips en redes sociales.

Una función de bálsamo para la imagen de nuevo presidente que cruzaba esa vocación social, ya que también se dio a conocer por su ADN. Jair Bolsonaro trató de sacarse la etiqueta de racista en una entrevista en TV contando que Michelle tenía sangre negra por el lado de su padre. Por lo que su propia hija Laura también tenía ese rasgo.

Según los medios brasileños, la cercanía a la religiosidad evangélica de su mujer calzó perfecto con los rasgos conservadores de un católico Jair Bolsonaro, endureciendo su visión. Además, en ese grupo pudo encontrar nuevos votantes ávido de valores tradicionales.

“El es humano. Una persona maravillosa”, aseguró Michelle tras la elección. El mundo, como ella, reza para que sea cierto.

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